27 de noviembre de 2013

Grissinis, colines, palitos de pan o breadsticks


Estamos a pocos días de comenzar oficialmente la época navideña y con ella vienen unas cuantas cenas, así que si este año estáis planeando preparar alguna en casa os traemos otro entrante súper súper rico y lo mejor de todo es que tenemos muchas opciones para decorarlos, como semillas de sésamo, sal gruesa, semillas de amapola, romero, tomillo, queso rayado y básicamente cualquier cosa que se os ocurra. Son una alternativa diferente a la típica cesta de pan y os aseguramos que se ven preciosos puestos sobre la mesa dentro de un simple vaso de boca ancha y una rica salsa para mojar. Si queréis ver otra idea fácil de entrante pinchad aquí.


Ingredientes:
  • 200g harina
  • 100g de agua
  • 25g de aceite de oliva
  • 5g de levadura fresca (1,7g de levadura seca de pan)
  • 4g de sal
  • 1 cucharadita de miel
  • Semolina o semola de maíz


Procedimiento:

  1. Mezclamos todos los ingredientes excepto la semolina y amasamos hasta obtener una masa suave y homogénea. Para acortar el tiempo de amasado podéis hacer varios ciclos amasando 3 minutos y reposando 10.
  2. Una vez amasada, colocamos la masa en un bowl cubierto por un papel film y dejamos reposar una media hora.
  3. Notaremos que la masa habrá subido un poco, la dividimos en dos y formamos dos barras de unos 7cm de grosor.
  4. Cubrimos de papel film y dejamos reposar de nuevo hasta que se doble en volumen. Aproximadamente una hora.
  5. Llegó la hora de formar los grissinis. Para ello comenzamos con una de nuestras barras, troceándola como se ve en la foto en tiras de unos 3cm de ancho.
  6. Para formar el grissini primero pasamos un pedacito de masa por la semolina. Seguidamente agarramos la tira de los extremos y tiramos con delicadeza hasta alcanzar la longitud deseada.
  7. Vamos colocando todas las tiras en una bandeja de horno y horneamos a 180ºC hasta que estén dorados.


20 de noviembre de 2013

Chocolate crinkle cookies


Este año nos ha dado un ataque de galletas, ha llegado el frío y por alguna extraña razón solo hemos buscado recetas de galletas. No sabemos bien si será por el recuerdo que nos generan o por el simple hecho de tener el horno encendido y estar calentitos, pero cuando vimos esta receta además de intrigarnos bastante su forma y elaboración pensamos en un bocadito de brownie, y es justo eso a lo que saben estas galletitas. Su borde es crujiente y su centro blandito y con ese toque extra de azúcar glas que las hacen muy especiales. Son perfectas para esta época de Navidad tanto para regalarlas como para darnos un homenaje y para los que os gusta el chocolate son todo un descubrimiento. 

Como ya os teníamos un poco abandonados con el tema de los vídeos, aquí os dejamos uno que hicimos de esta receta.




Ingredientes:
  • 3/4 de taza de harina de repostería
  • 1/4 taza de cacao en polvo (lo más puro posible)
  • 200g de chocolate para fundir en trocitos
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1/2 taza de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 3/4 de taza de azúcar moreno
  • 1/4 taza de azúcar blanco
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Azúcar glas para cubrir

Procedimiento: 
  1. En un bowl tamizamos la harina, el cacao, la sal y la levadura.Mezclamos ligeramente y reservamos.
  2. Mientras tanto ponemos el chocolate al baño María. Cuando esté fundido reservamos y dejamos enfriar un poco.
  3. En otro bowl combinamos la mantequilla y el azúcar y batimos bien hasta que quede ligero y esponjoso.
  4. Agregamos los huevos uno a uno y la vainilla y batimos bien.
  5. Añadimos el chocolate caliente y los ingredientes secos y mezclamos a velocidad lenta.
  6. Una vez lista nuestra mezcla, dividimos en dos y formamos dos rollitos de unos 4cm de grosor. Las cubrimos con papel film y metemos en la nevera durante, al menos, dos horas.
  7. Pasado este tiempo preclaentamos el horno a 200ºC (390ºF) y nos disponemos a formar nuestras galletitas. Para ello cortamos pedacitos de unos 2cm y vamos haciendo bolitas (como si fueran trufas de chocolate). Luego ponemos nuestras bolitas en azúcar glass y rodamos hasta que se queden todas perfectamente cubiertas y blanquitas.
  8. Colocamos nuestras bolitas en un bandeja de horno y horneamos durante 12 minutos a 200ºC (390ºF).
  9. Una vez listas, sacamos del horno y esperamos 5 minutos a que se enfríen antes de pasarlas a una rejilla.
Nota: Si con el tiempo vemos que nuestras galletas se quedan más secas o duritas recomendamos meterlas por 40 segundos en el microondas y recuperaran su centro blandito :) 


14 de noviembre de 2013

Tomates confitados


Hace un tiempo tuvimos la dicha de probar los tomates confitados en un restaurante y nos enamoramos profundamente de su intenso sabor. Inmediatamente nos pusimos a investigar un poco y dimos con unos cuantos vídeos sobre como hacerlos. Lo más curioso es que todas las personas que hablan de los tomates confitados han quedado encantados con el resultado. Estos tomates tienen una intensidad muy especial y única, es algo así como el tomate perfecto :). Quisimos dedicar un post completito a estas pequeñas maravillas porque se lo merecen, aunque vamos a ser 100% sinceros con respecto al procedimiento, y es que éste es un poco largo, pero os aseguramos que el resultado hace que merezca la pena el esfuerzo. Además, una vez listos los tomates es solo cuestión de guardarlos en un tarro bien cubiertos de aceite y estos os durarán hasta un mes.
Las combinaciones que podemos hacer con estos tomates son infinitas. Nosotros hemos probado machacándolos un poco y poniéndolos sobre una pizza fina en lugar de salsa de tomate, también sobre una tostada, en ensalada y sobre nuestra pasta favorita, todas con un resultado delicioso. El único requisito esencial para esta receta es que utilicemos tomates de buena calidad, ya que de ellos depende su magnífico sabor.
Aquí os dejamos el vídeo con el que nos guiamos.


Ingredientes:
  • 2 kilos de tomates (nosotros usamos tipo pera)
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 100 ml de aceite de oliva
  • Tomillo
  • Orégano
  • Romero
  • Sal
  • Pimienta 
  • 6 dientes de ajo


Procedimiento:
  1. Lavamos nuestros tomates y realizamos una pequeña incisión en forma de cruz justo en el extremo contrario de donde se encuentra el pedúnculo, no hace falta que sea muy grande ni profunda.
  2. Colocamos nuestros tomates en un olla con agua hirviendo durante aproximadamente 2 o 3 minutos (este procedimiento se llama escaldar :) )
  3. Inmediatamente después de hervir los tomates los sumergimos en un bowl con agua muy muy fría, preferiblemente con hielo, para parar la cocción de nuestros tomates.
  4. Una vez fríos nuestros tomates procedemos a pelarlos, para esto solo tenemos que guiarnos desde nuestra incisión y tirar la piel suavemente hacia abajo.
  5. Cuando estén bien peladitos, cogemos los tomates y los cortamos a la mitad para quitarles todas las semillas.
  6. Una vez preparadas todas las mitades nos disponemos a colocarlas boca abajo y espolvoreamos con la mitad del azúcar (1 cucharada), la sal, pimienta, tomillo, romero y el orégano (pueden ser de los secos que compramos en el súper). Y agregamos también los dientes de ajo con todo y la cáscara y los cubrimos con un chorrito de aceite de oliva.
  7. Horneamos a 100ºC (212ºF) durante tres horas.
  8. Pasadas las tres horas, sacamos del horno y les damos la vuelta. Agregamos el azúcar restante, un poquito más de sal, pimienta, orégano, tomillo y romero (en este punto no agregamos más aceite)
  9. Horneamos de nuevo durante otras tres horas a 100ºC (212ºF).
  10. Una vez listos nuestros tomates dejamos enfriar y los colocamos en un tarro de cristal junto con los ajos. Rellenamos de aceite de oliva hasta que los cubra por completo sin dejar ninguna parte expuesta al aire, ya que si alguna parte queda expuesta se le formarían hongos.  



7 de noviembre de 2013

Pavlova con lemon curd y coulis de fresa



La Pavlova es uno de esos postres que siempre hemos querido hacer pero por alguna razón siempre acabábamos preparando otro. Esta vez le llegó la hora!! Lo preparamos sin esperar mucho de él, pero la verdad es que muy en el fondo teníamos esa espina clavada, y es que es todo un clásico.
Cómo no íbamos a intentarlo. Con un poco de paciencia y los ingredientes correctos el resultado no es nada menos que encantador. Es uno de esos postres que te apetece encontrar de sorpresa en un restaurante, aunque desafortunadamente nunca está en la carta. Sería definitivamente el final feliz de una cena sin tener que acabar explotando porque te pediste ese típico brownie con helado, que era uno de los tres postres que habían en la carta!
Este postre tiene la proporción perfecta entre dulce y ácido y os aseguramos que es tan fácil de comer que hay que tener cuidado. Es ligero pero con un centro suave y untuoso.


Ingredientes para el merengue:
  • 1 3/4 tazas de azúcar
  • 1/4 taza de agua
  • 3 claras de huevo
  • 1/4 cucharadita de cremor tártaro
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
Ingredientes para el lemon curd:
  • 2 limones
  • 3/4 de tazas de azúcar
  • 6 cucharadas de mantequilla
  • 3 huevos ligeramente batidos
  • Ralladura de dos limones
Ingredientes para el coulis de fresa:
  • 1/2 taza de fresas
  • 1/3 de taza de azúcar

Procedimiento para el merengue:
  1. En un bowl metálico o de cristal vertemos el azúcar, el agua, las claras y el cremor tártaro.
  2. Con la ayuda de una batidora de varillas batimos durante un minuto hasta que esté ligeramente espumoso.
  3. Colocamos el bowl al baño María y batimos durante unos 10 minutos, hasta formar picos y quede una mezcla bastante densa.
  4. Retiramos del fuego, agregamos los extractos y seguimos batiendo hasta que se enfríe casi por completo.
  5. Una vez frío, y con la ayuda de una espátula o de una manga pastelera, hacemos una especie de cuenco con el centro ligeramente deprimido para poder colocar en éste el relleno
  6. Horneamos el merengue durante una hora a 100ºC (212ºF). Pasado este tiempo sacamos del horno y dejamos enfriar.
Procedimiento para el lemon curd:
  1. Para el lemon curd colocamos la mantequilla, el azúcar, los huevos, el zumo de los limones y la ralladura de éstos en un olla a fuego medio-bajo y removemos constantemente hasta que hierva y se torne más espesa. Dejamos reposar y enfriamos. (Podemos colar la mezcla para que quede más sedosa y sin grumos).
Procediemiento para el coulis de fresa:
  1. En una olla colocamos las fresas previamente lavadas y espolvoreamos con el azúcar y dejamos cocer a fuego medio durante media hora o hasta que se espese.


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