21 de diciembre de 2013

Mini red velvets de Navidad

Este año se nos ha pasado volando y es que parece que cuando planeas una boda el tiempo corre más deprisa. Sin duda este ha sido un año para recordar lleno de alegrías y mucho aprendizaje. Hace una semanita que vinimos a Costa Rica, la tierra de Ire, para pasar la Navidad (y huir del frío de Madrid :) ), por eso nos hemos retrasado algunos días en poner una receta. Un día de estos pondremos un post con fotitos de este precioso lugar.

Hemos decidido hacer los red velvet porque, además de que nos encanta su sabor, nos parece una postre que representa perfectamente la Navidad con ese delicado color rojo y su delicioso frosting blanco como la nieve. 
Hace casi dos años que publicamos una receta de red velvet (ver aquí) aunque esta vez hemos querido darle un pequeño giro y utilizar estos preciosos moldes de mini bundt cakes de la marca Nordic Ware (ver aquí) inspirados en una catedral, la flor de lis y su ya conocido molde bavaria. Una vez cocinados quedan como auténticas obras de arte en miniatura. Esperamos que os gusten.


Ingredientes para el red velvet:
  • 2 1/2 tazas (275 g) harina tamizada 
  • 1 1/2 tazas (300 g) azúcar
  • 1 taza (240 ml) buttermilk*
  • 2 huevos grandes
  • 1/2 taza (113 g) mantequilla sin sal
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 cucharadas (15 g) de cacao en polvo
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharadas de colorante rojo líquido
  • 1 cucharadita de vinagre blanco
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
* Para el buttermilk, ponemos en un recipiente de cristal o cerámica, una taza y un poquito más de leche entera (unos 250 ml). Le agregamos una cucharada de zumo de limón (o vinagre) y mezclamos ligeramente. Reservamos durante unos 15 minutos y veremos como se empieza a "cortar" la leche, pareciéndose a un yogur. No os asustéis, es normal.



Ingredientes para la crema de queso:
  • 60g queso crema
  • 1 taza de azúcar glas
  • 1/2 cucharadita extracto de vainilla
  • 1 cucharada de leche
Procedimiento:
  1. Precalentamos el horno a 175º C (350º F). Engrasamos el molde o los moldes con mantequilla y enharinamos. Reservamos.
  2. En un recipiente tamizamos conjuntamente la harina, la sal y el cacao en polvo. Reservamos.
  3. En otro recipiente batimos con una batidora de varillas (preferiblemente eléctrica) la mantequilla durante unos minutos hasta que esté cremosa. Añadimos el azúcar y batimos hasta que la mezcla esté esponjosa (unos 5 minutos).
  4. Añadimos los huevos uno a uno, batiendo bien después de agregar cada uno. Echamos la vainilla y batimos hasta conseguir una mezcla homogénea. Reservamos.
  5. Mezclamos el buttermilk que hicimos anteriormente con el colorante rojo y removemos bien.
  6. Ahora mezclaremos progresivamente los ingredientes secos con los húmedos, con la ayuda de la batidora de varillas. Para ello, agregamos a la mezcla de huevo-mantequilla la harina y el buttermilk coloreado, alternándolos.
  7. En un cuenco pequeño combinamos el vinagre y el bicarbonato sódico, veremos como empieza a burbujear. Rápidamente agregamos a nuestra mezcla y removemos bien.
  8. Vertemos la mezcla en el molde y metemos al horno durante una media hora. Este tiempo dependerá de la superficie y altura del molde. Sabremos que está listo cuando introduciendo un palillo de madera o un cuchillo, éste salga completamente limpio.
  9. Para la crema simplemente batimos todos los ingredientes juntos y vertemos sobre los bizcochos cuando estén fríos.



4 de diciembre de 2013

Apple pie pops o piruletas de manzana


Es oficial! Ya estamos en Navidad, definitivamente una época preciosa para compartir en familia, comer algún dulcecito y disfrutar de unas pequeñas vacaciones. Es por eso que hemos decidido inaugurar la temporada navideña con este post. Es una versión del clásico apple pie (ver aquí) que realizamos el año pasado para la cena de navidad, pero con un toque diferente. Sobre todo para los que tenéis niños es una bonita oportunidad para compartir con ellos, y si no pues también resulta divertido para cualquier comida con amigos o familia. Los pie pops son una especie de piruleta rellena de alguna compota o mermelada del sabor que más nos guste. Nosotros decidimos rellenarlo de una compota de manzana porque nos parece un sabor muy navideño, aunque seguro probaremos otros rellenos más adelante.



Ingredientes para la masa: (para unas 8 piruletas)
  • 160g de harina
  • 90g de mantequilla en dados
  • 1 cucharada de azúcar
  • 15ml de agua fría
  • Una pizca de sal
Ingredientes para el relleno:
  • 400 g de manzanas
  • 62 g de azúcar
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • Una pizca de nuez moscada
  • 1 cucharada de harina
  • 10ml zumo de limón
  • Una pizca de sal

Procedimiento para la masa:
  1. En una batidora o procesador de alimentos mezclamos todos los ingredientes de la masa, excepto el agua. Batimos hasta que la mezcla quede como migas de pan.
  2. Agregamos el agua y seguimos batiendo hasta que se incorpore y conseguir una masa homogénea.
  3. Si vemos que la mezcla no termina de incorporarse, la colocamos en la encimera y amasamos ligeramente.
  4. Colocamos nuestra masa en un papel film y la refrigeramos durante unas 2 horas.
Procedimiento para la compota:
  1. Cortamos la manzana en daditos pequeños y colocamos todos los ingredientes de la compota en una olla.
  2. Ponemos a fuego medio/bajo durante unos 30 minutos removiendo de vez en cuando hasta que quede con la textura de una compota o mermelada.
Cómo formar los pie pops:
  1. Para formar las piruletas sólo tenemos que estirar la masa con un rodillo y cortar discos de un diámetro aproximado de 6cm.
  2. Colocamos el disco inferior sobre una superficie plana y le ponemos un palito de brocheta o similar. (También podemos utilizar los palitos de madera de los helados)
  3. En el centro del disco vertemos aproximadamente una cucharadita de compota.
  4. Untamos el borde del disco de masa con un poquito de agua.
  5. Hacemos un pequeño hueco con algún cortador o con la ayuda de un cuchillo en el disco superior y lo colocamos sobre nuestra base.
  6. Sellamos los bordes con la ayuda de un tenedor o con la punta del palito de madera.
  7. Untamos la superficie con agua y espolvoreamos con un poco de azúcar.
  8. Metemos al horno precalentado a 180ºC hasta que estén doraditos.


27 de noviembre de 2013

Grissinis, colines, palitos de pan o breadsticks


Estamos a pocos días de comenzar oficialmente la época navideña y con ella vienen unas cuantas cenas, así que si este año estáis planeando preparar alguna en casa os traemos otro entrante súper súper rico y lo mejor de todo es que tenemos muchas opciones para decorarlos, como semillas de sésamo, sal gruesa, semillas de amapola, romero, tomillo, queso rayado y básicamente cualquier cosa que se os ocurra. Son una alternativa diferente a la típica cesta de pan y os aseguramos que se ven preciosos puestos sobre la mesa dentro de un simple vaso de boca ancha y una rica salsa para mojar. Si queréis ver otra idea fácil de entrante pinchad aquí.


Ingredientes:
  • 200g harina
  • 100g de agua
  • 25g de aceite de oliva
  • 5g de levadura fresca (1,7g de levadura seca de pan)
  • 4g de sal
  • 1 cucharadita de miel
  • Semolina o semola de maíz


Procedimiento:

  1. Mezclamos todos los ingredientes excepto la semolina y amasamos hasta obtener una masa suave y homogénea. Para acortar el tiempo de amasado podéis hacer varios ciclos amasando 3 minutos y reposando 10.
  2. Una vez amasada, colocamos la masa en un bowl cubierto por un papel film y dejamos reposar una media hora.
  3. Notaremos que la masa habrá subido un poco, la dividimos en dos y formamos dos barras de unos 7cm de grosor.
  4. Cubrimos de papel film y dejamos reposar de nuevo hasta que se doble en volumen. Aproximadamente una hora.
  5. Llegó la hora de formar los grissinis. Para ello comenzamos con una de nuestras barras, troceándola como se ve en la foto en tiras de unos 3cm de ancho.
  6. Para formar el grissini primero pasamos un pedacito de masa por la semolina. Seguidamente agarramos la tira de los extremos y tiramos con delicadeza hasta alcanzar la longitud deseada.
  7. Vamos colocando todas las tiras en una bandeja de horno y horneamos a 180ºC hasta que estén dorados.


20 de noviembre de 2013

Chocolate crinkle cookies


Este año nos ha dado un ataque de galletas, ha llegado el frío y por alguna extraña razón solo hemos buscado recetas de galletas. No sabemos bien si será por el recuerdo que nos generan o por el simple hecho de tener el horno encendido y estar calentitos, pero cuando vimos esta receta además de intrigarnos bastante su forma y elaboración pensamos en un bocadito de brownie, y es justo eso a lo que saben estas galletitas. Su borde es crujiente y su centro blandito y con ese toque extra de azúcar glas que las hacen muy especiales. Son perfectas para esta época de Navidad tanto para regalarlas como para darnos un homenaje y para los que os gusta el chocolate son todo un descubrimiento. 

Como ya os teníamos un poco abandonados con el tema de los vídeos, aquí os dejamos uno que hicimos de esta receta.




Ingredientes:
  • 3/4 de taza de harina de repostería
  • 1/4 taza de cacao en polvo (lo más puro posible)
  • 200g de chocolate para fundir en trocitos
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1/2 taza de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 3/4 de taza de azúcar moreno
  • 1/4 taza de azúcar blanco
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Azúcar glas para cubrir

Procedimiento: 
  1. En un bowl tamizamos la harina, el cacao, la sal y la levadura.Mezclamos ligeramente y reservamos.
  2. Mientras tanto ponemos el chocolate al baño María. Cuando esté fundido reservamos y dejamos enfriar un poco.
  3. En otro bowl combinamos la mantequilla y el azúcar y batimos bien hasta que quede ligero y esponjoso.
  4. Agregamos los huevos uno a uno y la vainilla y batimos bien.
  5. Añadimos el chocolate caliente y los ingredientes secos y mezclamos a velocidad lenta.
  6. Una vez lista nuestra mezcla, dividimos en dos y formamos dos rollitos de unos 4cm de grosor. Las cubrimos con papel film y metemos en la nevera durante, al menos, dos horas.
  7. Pasado este tiempo preclaentamos el horno a 200ºC (390ºF) y nos disponemos a formar nuestras galletitas. Para ello cortamos pedacitos de unos 2cm y vamos haciendo bolitas (como si fueran trufas de chocolate). Luego ponemos nuestras bolitas en azúcar glass y rodamos hasta que se queden todas perfectamente cubiertas y blanquitas.
  8. Colocamos nuestras bolitas en un bandeja de horno y horneamos durante 12 minutos a 200ºC (390ºF).
  9. Una vez listas, sacamos del horno y esperamos 5 minutos a que se enfríen antes de pasarlas a una rejilla.
Nota: Si con el tiempo vemos que nuestras galletas se quedan más secas o duritas recomendamos meterlas por 40 segundos en el microondas y recuperaran su centro blandito :) 


14 de noviembre de 2013

Tomates confitados


Hace un tiempo tuvimos la dicha de probar los tomates confitados en un restaurante y nos enamoramos profundamente de su intenso sabor. Inmediatamente nos pusimos a investigar un poco y dimos con unos cuantos vídeos sobre como hacerlos. Lo más curioso es que todas las personas que hablan de los tomates confitados han quedado encantados con el resultado. Estos tomates tienen una intensidad muy especial y única, es algo así como el tomate perfecto :). Quisimos dedicar un post completito a estas pequeñas maravillas porque se lo merecen, aunque vamos a ser 100% sinceros con respecto al procedimiento, y es que éste es un poco largo, pero os aseguramos que el resultado hace que merezca la pena el esfuerzo. Además, una vez listos los tomates es solo cuestión de guardarlos en un tarro bien cubiertos de aceite y estos os durarán hasta un mes.
Las combinaciones que podemos hacer con estos tomates son infinitas. Nosotros hemos probado machacándolos un poco y poniéndolos sobre una pizza fina en lugar de salsa de tomate, también sobre una tostada, en ensalada y sobre nuestra pasta favorita, todas con un resultado delicioso. El único requisito esencial para esta receta es que utilicemos tomates de buena calidad, ya que de ellos depende su magnífico sabor.
Aquí os dejamos el vídeo con el que nos guiamos.


Ingredientes:
  • 2 kilos de tomates (nosotros usamos tipo pera)
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 100 ml de aceite de oliva
  • Tomillo
  • Orégano
  • Romero
  • Sal
  • Pimienta 
  • 6 dientes de ajo


Procedimiento:
  1. Lavamos nuestros tomates y realizamos una pequeña incisión en forma de cruz justo en el extremo contrario de donde se encuentra el pedúnculo, no hace falta que sea muy grande ni profunda.
  2. Colocamos nuestros tomates en un olla con agua hirviendo durante aproximadamente 2 o 3 minutos (este procedimiento se llama escaldar :) )
  3. Inmediatamente después de hervir los tomates los sumergimos en un bowl con agua muy muy fría, preferiblemente con hielo, para parar la cocción de nuestros tomates.
  4. Una vez fríos nuestros tomates procedemos a pelarlos, para esto solo tenemos que guiarnos desde nuestra incisión y tirar la piel suavemente hacia abajo.
  5. Cuando estén bien peladitos, cogemos los tomates y los cortamos a la mitad para quitarles todas las semillas.
  6. Una vez preparadas todas las mitades nos disponemos a colocarlas boca abajo y espolvoreamos con la mitad del azúcar (1 cucharada), la sal, pimienta, tomillo, romero y el orégano (pueden ser de los secos que compramos en el súper). Y agregamos también los dientes de ajo con todo y la cáscara y los cubrimos con un chorrito de aceite de oliva.
  7. Horneamos a 100ºC (212ºF) durante tres horas.
  8. Pasadas las tres horas, sacamos del horno y les damos la vuelta. Agregamos el azúcar restante, un poquito más de sal, pimienta, orégano, tomillo y romero (en este punto no agregamos más aceite)
  9. Horneamos de nuevo durante otras tres horas a 100ºC (212ºF).
  10. Una vez listos nuestros tomates dejamos enfriar y los colocamos en un tarro de cristal junto con los ajos. Rellenamos de aceite de oliva hasta que los cubra por completo sin dejar ninguna parte expuesta al aire, ya que si alguna parte queda expuesta se le formarían hongos.  



7 de noviembre de 2013

Pavlova con lemon curd y coulis de fresa



La Pavlova es uno de esos postres que siempre hemos querido hacer pero por alguna razón siempre acabábamos preparando otro. Esta vez le llegó la hora!! Lo preparamos sin esperar mucho de él, pero la verdad es que muy en el fondo teníamos esa espina clavada, y es que es todo un clásico.
Cómo no íbamos a intentarlo. Con un poco de paciencia y los ingredientes correctos el resultado no es nada menos que encantador. Es uno de esos postres que te apetece encontrar de sorpresa en un restaurante, aunque desafortunadamente nunca está en la carta. Sería definitivamente el final feliz de una cena sin tener que acabar explotando porque te pediste ese típico brownie con helado, que era uno de los tres postres que habían en la carta!
Este postre tiene la proporción perfecta entre dulce y ácido y os aseguramos que es tan fácil de comer que hay que tener cuidado. Es ligero pero con un centro suave y untuoso.


Ingredientes para el merengue:
  • 1 3/4 tazas de azúcar
  • 1/4 taza de agua
  • 3 claras de huevo
  • 1/4 cucharadita de cremor tártaro
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
Ingredientes para el lemon curd:
  • 2 limones
  • 3/4 de tazas de azúcar
  • 6 cucharadas de mantequilla
  • 3 huevos ligeramente batidos
  • Ralladura de dos limones
Ingredientes para el coulis de fresa:
  • 1/2 taza de fresas
  • 1/3 de taza de azúcar

Procedimiento para el merengue:
  1. En un bowl metálico o de cristal vertemos el azúcar, el agua, las claras y el cremor tártaro.
  2. Con la ayuda de una batidora de varillas batimos durante un minuto hasta que esté ligeramente espumoso.
  3. Colocamos el bowl al baño María y batimos durante unos 10 minutos, hasta formar picos y quede una mezcla bastante densa.
  4. Retiramos del fuego, agregamos los extractos y seguimos batiendo hasta que se enfríe casi por completo.
  5. Una vez frío, y con la ayuda de una espátula o de una manga pastelera, hacemos una especie de cuenco con el centro ligeramente deprimido para poder colocar en éste el relleno
  6. Horneamos el merengue durante una hora a 100ºC (212ºF). Pasado este tiempo sacamos del horno y dejamos enfriar.
Procedimiento para el lemon curd:
  1. Para el lemon curd colocamos la mantequilla, el azúcar, los huevos, el zumo de los limones y la ralladura de éstos en un olla a fuego medio-bajo y removemos constantemente hasta que hierva y se torne más espesa. Dejamos reposar y enfriamos. (Podemos colar la mezcla para que quede más sedosa y sin grumos).
Procediemiento para el coulis de fresa:
  1. En una olla colocamos las fresas previamente lavadas y espolvoreamos con el azúcar y dejamos cocer a fuego medio durante media hora o hasta que se espese.


30 de octubre de 2013

Champiñones Portobello rellenos



Hay días en los que invitas a tus amigos a cenar a casa y ya has pensado en el súper plato con el que los vas a sorprender y, sobretodo, ese postre del que piensas que hablarán durante días. Bueno, no es para tanto, pero siempre es bueno fantasear y subirse un poco el autoestima jeje.
Vas al supermercado con la lista de cositas que necesitas y justo cuando crees que tienes toda la cena bajo control te encuentras con que no tienes ningún entrante!!! Ahhhh!!! entras en pánico y piensas, ¿llamo a mi amigo aquel que cocina muy bien y le pido un consejo? o ¿llamo a mi madre y le pido esa receta que nunca falla? o haces como nosotros y recurres a tu buen amigo Google e introduces en el buscador literalmente "entrantes fáciles" y entonces es ahí cuando te colapsas ya que son miles y cientos las recetas que aparecen, y cada cual más complicada. O al menos a primera vista así lo parece.
Así que se nos ocurrió la súper idea que no nos podía fallar; muy confiados nos dirigimos a la web de Martha Stewart y buscamos en la sección de entrantes. Y es que nos encanta esa página, tiene tantas ideas y todas con unas fotos tan preciosas y cuidadas que se hace muy fácil visualizar los resultados. Entonces encontramos estos champiñones y nos aventuramos a hacerlos, se veían bastante simples, pero con una combinación de ingredientes muy buena.
Llegamos a casa y los preparamos cruzando los dedos para que estuvieran ricos y la gran sorpresa fue que cuando los pusimos en la mesa no hubo otra expresión más que Mmmm...de verdad fue toda una sorpresa y además muy fácil!! No se puede pedir más!! Es por eso que hoy quisimos dedicarle una entrada en nuestro blog.
En la receta original no se especifica el tipo de champiñón, pero a nosotros nos encantan los Portobello, ya que tienen un sabor muy característico y una textura suave.


Ingredientes:
  • 12 champiñones Portobello medianos (calculad unos 2 por persona)
  • 2 rebanadas de pan de molde blanco
  • 130g de queso de cabra (el que viene en rollito)
  • Perejil picado al gusto
  • 1/2 diente de ajo
  • Sal y pimienta (una pizca)
  • Aceite de oliva para engrasar la bandeja de horno

Procedimiento:
  1. Precalentamos el horno a 220º 
  2. Colocamos el pan y el ajo en un procesador de alimentos y trituramos hasta que se hagan migas. Reservamos un poco para decorar al final.
  3. Con las migas restantes aun en el procesador agregamos el queso, el perejil, la sal y la pimienta y mezclamos todo hasta obtener una pasta homogénea.
  4. Ahora con un papel de cocina ligeramente húmedo limpiamos los restos de tierra que hay en los champiñones y con mucho mimo les quitamos los tronquitos para que se forme como un pequeño huequito para rellenarlos.
  5. Rellenamos con la pasta de queso y los colocamos en una bandeja o molde para el horno, previamente engrasado y colocamos encima de nuestros champiñones el resto de migas que habíamos reservado.
  6. Horneamos de 15 a 20 minutos hasta que el pan se torne dorado.


22 de octubre de 2013

Especial Halloween: fantasmitas de merengue y Oreo


Aunque no somos muy fans de esta fiesta, quisimos hacer nuestra aportación para daros ideas. Sobre todo si tenéis peques en casa es una manera de compartir un lindo rato en la cocina.
La idea de los fantasmitas la habíamos visto hace un tiempo navegando por internet y nos pareció una manera muy fácil e inocente de interpretar la idea central de este día, además de que son súper tiernos.
Para esta receta utilizamos una fórmula para hacer merengue que ya habíamos utilizado en otra ocasión porque sabe riquísima y queda bastante consistente, por lo que hay poco riesgo de que se baje fácilmente.
Queremos aclarar que esta vez comenzamos la receta con claras de huevo pasteurizadas de las que venden envasadas en el súper y cuando comenzamos a batirlo y pasaron unos minutos no nos montó. Lo intentamos una segunda vez esta vez midiendo detenidamente cada ingrediente, (no sería la primera vez que este par de despistados olvidan echar algo) pusimos en marcha la batidora y nos quedamos mirando como tontos cómo daba vuelta la varilla...y así 4 minutos. Y nada!!! segundo intento fallido!! Así que nos fuimos directos a la nevera y sacamos nuestros queridos y tradicionales huevos y los separamos cuidadosamente con las manos, esta vez tenía que funcionar! Agregamos todos los ingredientes de nuevo y comenzamos a batir y a partir del minuto 1 mágicamente comenzó a montar!! Inmediatamente se nos puso cara de felicidad, aunque no sabemos exactamente por qué con esta receta no funcionan las claras pasteurizadas de bote, que hemos usado antes sin problemas para otras recetas. Así que para que no os pase lo mismo recomendamos utilizar las claras de huevo de toda la vida, eso sí, bien separaditas.
Nosotros decidimos colocar los merengues sobre galletas Oreo, que gustan a casi todos los niños, pero podéis utilizar la base que más os guste.




Ingredientes:
  • 1 3/4 tazas de azúcar
  • 1/4 taza de agua
  • 3 claras de huevo
  • 1/4 cucharadita de cremor tártaro
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
  • Galletas Oreo o similar
  • Unos trozos de chocolate negro 

Preparación:
  1. En un bowl metálico o de cristal vertemos el azúcar, el agua, las claras y el cremor tártaro.
  2. Con la ayuda de una batidora de varillas batimos durante un minuto hasta que esté ligeramente espumoso.
  3. Colocamos el bowl al baño María y batimos durante unos 10 minutos, hasta formar picos y quede una mezcla bastante densa.
  4. Retiramos del fuego, agregamos los extractos y seguimos batiendo hasta que se enfríe casi por completo.
  5. Una vez frío, y con la ayuda de una manga pastelera, hacemos los fantasmas de merengue sobre un trozo de papel de horno
  6. Horneamos los merengues durante una hora a 100ºC (212ºF). Pasado este tiempo sacamos del horno y dejamos enfriar.
  7. Mientras tanto, colocamos el chocolate en un bowl y derretimos al baño María. Para ello ponemos el bowl sobre un cacillo con agua hirviendo, sin que éste toque el agua. Removemos hasta que esté líquido y brillante. Retiramos y dejamos enfriar ligeramente. 
  8. Con la ayuda de un palillo de dientes mojamos la punta con chocolate y hacemos dos puntitos en los merengues, a modo de ojos. Ya van cogiendo forma nuestros fantasmitas.
  9. Sólo queda poner un poco de chocolate derretido sobre las galletas Oreo e ir colocando los fantasmitas de merengue sobre éstas.

15 de octubre de 2013

Crema de calabaza y batata


Hace unos días regresamos de viaje y nos seguía acompañando el calor, por lo que inspiración para nuestro siguiente post era algo escasa. No teníamos claro qué presentaros, pero justo la semana pasada comenzó el frío y poco a poco los árboles se han ido tiñendo de amarillo. Entonces la inspiración llegó por sí sola. No sé si muchos de vosotros coincidiréis conmigo pero el otoño tiene este aire mágico con un toque nostálgico que nos encanta, y poco a poco conforme el frío se va asentando nos apetecen cosas más calentitas y con otro tipos de ingredientes. Esta receta la preparamos hace unos días pero cuando la probamos nos pareció un poco insípida, así que en nuestra segunda preparación ajustamos algunos ingredientes y el resultado nos gustó mucho, incluso pensamos que puede venir bien para los que celebráis el día de acción de gracias o "Thanksgiving" y también para la cena de navidad como entrante, en forma de crema o de sopa os quedará genial.


Ingredientes:
  • 3 Batatas medianas
  • 350 gramos de calabaza 
  • 1/2 cebolla
  • 3 cucharaditas de canela
  • 2 cucharaditas de miel
  • 1 cucharadita de mantequilla
  • 1 taza de un buen caldo o 2 dependiendo del espesor que queráis darle
  • 1/2 taza de leche
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta
  • Lascas de queso parmesano para decorar (opcional)*

Procedimiento:
  1. En una bandeja de horno o fuente colocamos la batata y la calabaza ambas con piel, lavadas y cortaditas en cubos más o menos del mismo tamaño para que se cocinen a la vez. Agregamos la cebolla troceada, la canela, la miel, un chorro de aceite, la sal y la pimienta. Removemos un poco y metemos al horno aproximadamente 30 minutos o hasta que estén tiernas a una temperatura de 250, removiendo de vez en cuando.
  2. Una vez cocinadas la calabaza y la batata, agregamos todo en una batidora o licuadora junto con la mantequilla, la leche y el caldo. Si no tenéis caldo podéis utilizar agua, os quedará más suave, pero el resultado es igualmente bueno.  
  3. Una vez conseguida la consistencia que deseamos, verificamos de sal y pimienta y listo. Ya tenemos nuestra deliciosa crema.

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